domingo, 12 de octubre de 2014

Fríos días de invierno.

Sintiéndolo mucho te veo
y me rompo
me rompo en icebergs que congelan mi mente
atrapada en los recuerdos
que me llevan hacia tí
por un sendero eterno
que nunca acaba.

No me paro y continúo
subiendo montañas cristalinas
la nieve cubre mis manos
y las cumbres cubren mis esperanzas.
Me vuelvo blanca y fría.
Hasta que te encuentro

Te encuentro y ciego
el resplendor descongela mi mente
Descongela mis labios
Descongela mis manos.

Caigo al vacío,
sintiéndolo mucho.
No te puedo seguir viendo.

Me acaricias el pelo,
noto tus manos dándome calor
Me arropas sin quererlo.
Me quieres, sin quererlo.

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