Sigo caminando sola por los oscuros callejones de Manhatan, esperando encontrar un grupo de yonkis que me presten algo para olvidar mis penas.
Llevo días sin hablar, sin peinarme, sin comer. Pensado en lo que alguna vez fuimos.
Llevo un tiempo intentando entender la vida, pero he comprendido que la vida es para vivirla, y no pasarla reflexionando sobre su sentido.
Nos recuerdo juntos en una misma habitación. Pasabamos horas y horas allí metidos. Ninguno de los dos queríamos salir. Tomabamos pastillas, fumábamos juntos. Nos aislamos del mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario